Mañana se acometerá una de las primeras repoblaciones con la suelta de 2.000 alevines de esta especie en el tramo superior del río Rivera del Huesna
La Consejería de Medio Ambiente impulsa la recuperación de la trucha común en el Parque Natural Sierra Norte de Sevilla con la repoblación de 2.000 ejemplares en el río Rivera del Huesna, en el tramo superior de su cauce situado entre las localidades de Cazalla de la Sierra y San Nicolás del Puerto. Esta zona de suelta estará acotada, con azudes y barreras que impidan el acceso de otros peces, y la pesca estará prohibida durante el tiempo que dure la reintroducción.
El plan de recuperación de la trucha común en este espacio natural supondrá la suelta de un total de 10.000 ejemplares y permitirá la vuelta de esta especie a la Sierra Norte después de más 50 años de ausencia. Este proyecto, en el que participa también la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, forma parte de las medidas medioambientales compensatorias acordadas por la construcción del pantano de Melonares (provincia de Sevilla) y se inició en 2004 con los estudios previos realizados para comprobar la viabilidad de esta reintroducción, analizándose las condiciones del lugar idóneo para la repoblación y la elección de la especie genética que mejor se pudiera aclimatar a esta zona.
Estos estudios determinaron que la especie que más se adaptaba a este entorno, por sus condiciones ambientales y genéticas, es la trucha común del río Castril en Granada, de donde proceden los alevines que se soltarán mañana en la Rivera del Huesna. El río Castril contiene la línea genética más adecuada tanto por su pureza genética, filogenia y variabilidad, además de presentar un estado de conservación óptimo que permite una extracción suficiente de huevos, sin poner en peligro la conservación de las poblaciones trucheras de este río.
El cultivo de estas especies se lleva a cabo en la Piscifactoría que la Consejería tiene en el Río Borosa, en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. La obtención de huevos se realiza mediante el desove de hembras reproductoras del Castril y, una vez que los huevos eclosionan, se procede a su traslado hasta la Rivera del Huesna.
La repoblación se realiza con la suelta directa de los alevines o el depósito de los huevos en el interior de las aguas, que se realiza a través de unas cajas que les sirven de protección frente a los depredadores, disponiendo de unas ranuras por las que pueden salir los alevines una vez eclosionen los huevos. Estas sueltas se repetirán durante en varias ocasiones más hasta mediados de abril y se acometerán también durante varios años consecutivos para lograr una población estable de trucha común en la Sierra Norte.
La Consejería de Medio Ambiente impulsa la recuperación de la trucha común en el Parque Natural Sierra Norte de Sevilla con la repoblación de 2.000 ejemplares en el río Rivera del Huesna, en el tramo superior de su cauce situado entre las localidades de Cazalla de la Sierra y San Nicolás del Puerto. Esta zona de suelta estará acotada, con azudes y barreras que impidan el acceso de otros peces, y la pesca estará prohibida durante el tiempo que dure la reintroducción.
El plan de recuperación de la trucha común en este espacio natural supondrá la suelta de un total de 10.000 ejemplares y permitirá la vuelta de esta especie a la Sierra Norte después de más 50 años de ausencia. Este proyecto, en el que participa también la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, forma parte de las medidas medioambientales compensatorias acordadas por la construcción del pantano de Melonares (provincia de Sevilla) y se inició en 2004 con los estudios previos realizados para comprobar la viabilidad de esta reintroducción, analizándose las condiciones del lugar idóneo para la repoblación y la elección de la especie genética que mejor se pudiera aclimatar a esta zona.
Estos estudios determinaron que la especie que más se adaptaba a este entorno, por sus condiciones ambientales y genéticas, es la trucha común del río Castril en Granada, de donde proceden los alevines que se soltarán mañana en la Rivera del Huesna. El río Castril contiene la línea genética más adecuada tanto por su pureza genética, filogenia y variabilidad, además de presentar un estado de conservación óptimo que permite una extracción suficiente de huevos, sin poner en peligro la conservación de las poblaciones trucheras de este río.
El cultivo de estas especies se lleva a cabo en la Piscifactoría que la Consejería tiene en el Río Borosa, en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. La obtención de huevos se realiza mediante el desove de hembras reproductoras del Castril y, una vez que los huevos eclosionan, se procede a su traslado hasta la Rivera del Huesna.
La repoblación se realiza con la suelta directa de los alevines o el depósito de los huevos en el interior de las aguas, que se realiza a través de unas cajas que les sirven de protección frente a los depredadores, disponiendo de unas ranuras por las que pueden salir los alevines una vez eclosionen los huevos. Estas sueltas se repetirán durante en varias ocasiones más hasta mediados de abril y se acometerán también durante varios años consecutivos para lograr una población estable de trucha común en la Sierra Norte.